martes, 17 de marzo de 2026

Pedro López - Sierra Espuña

Rocoso, bravo, quemado por el sol, mirando de tú a tú a su primo el Morrón de Totana, el Pedro López es, con sus 1.568 metros de altitud, la segunda cumbre más alta de sierra Espuña. Su forma amesetada lo convierte en una atalaya que nos proporciona una de las panorámicas más completas sobre el Parque Regional de Sierra Espuña y parte de la Región de Murcia. 

Al oeste, el inconfundible cejo de Peñarrubia y la blanca cabellera de la Sagra. A lo lejos, al suroeste, se insinúan las blancas cumbres de Sierra Nevada. 

 Al norte, la sierra de Pedro Ponce coronada por la Selva. 

Al sur el abismo, el manto verde de Sierra Espuña y los contrafuertes de Peña Apartada. 

En frente, el Morrón de Totana y la blanca bola del radomo (cúpula geodésica) que protege la antena del radar del Escuadrón de Vigilancia Aérea n.º 13 (EVA 13) del Ejército del Aire y del Espacio. 

Sierra Espuña, Parque Natural, cuenta con las máximas protecciones regionales y todo lo necesario para convertirse en Parque Nacional ¡Dios dirá si lo consigue! 

La ruta 

Nuestro punto de encuentro será el Centro de Interpretación Ricardo Codorniu, punto de información del parque y de los valores naturales de Sierra Espuña, como la flora y fauna, las actuaciones de restauración hidrológico-forestal de finales del siglo XIX, la historia geológica, así como información sobre los valores culturales de este espacio natural protegido. 

Desde el Centro, accedemos a la pista forestal de la Cuesta del Marqués que por la umbría de Peña Apartada nos llevará al Collado Bermejo. Reagrupamientos y sesión fotográfica. 

Nos dejamos caer por carretera en dirección a Totana, al llegar a la cercanía del collado Pilón tomaremos una pista que sale por nuestra derecha casi en dirección contraria, es la pista de la Casa Forrestal de la Carrasca. 

Una vez superada la casa, dejamos la pista por una senda que se insinúa a nuestra izquierda. Senda que se encuentra muy sucia por los restos de poda y saneamiento de los pinos. 

Sale la senda de nuevo a la pista de la Carrasca para superar el Collado Pelao. Seguimos hasta el Collado de Totana para desviarnos a nuestra derecha por la pista que, tras superar el collado del Humero, baja hacia el cortijo de Malvariche. En este collado, ahora sí, nos vamos directos al Pedro López. 

Las vistas son inmejorables, no solo nos permite hacernos una idea integra del Parque Natural de Sierra Espuña, sino también de toda la Región de Murcia e incluso podemos observar emblemáticos iconos de las aledañas como la Sagra o Sierra Nevada. 

Tras las fotos de rigor, debatimos sobre la mejor ruta de bajada. Algunos proponen los Pozos de la Nieve, construidos entre los siglos XVI y XVIII fueron utilizados para el almacenamiento de la nieve. Hoy, vestigio histórico de valor incalculable dentro del patrimonio de Sierra Espuña. La nieve era almacenada y transformada en hielo para posteriormente, cortada en bloque, bajarlos a lomos de animales de carga para usos sanitarios o el consumo doméstico de las familias adineradas de Murcia, Cartagena y Orihuela. Pero se impone la ruta “más rápida” que tras llegar al Collado de la Poza del Pino Blanco se deja caer por la umbría de Cerro Espuña hasta el Collado Bermejo. 

Comenzamos el descenso por la pista de la Cuesta del Marqués, para dejarla a los pocos metros por una senda a nuestra derecha que algunos llaman “La Salvaje” que va casi paralela a la pista y un poco por encima. Estrecha senda que recorre la umbría de Peña Apartada y se ve obligada a perder altura con unas series de revueltas en zigzag por el Barranco del Marqué que nos dejará de nuevo en la pista y directos al Centro de Interpretación. 

Ya no nos queda más que situarnos en el área recreativa de la Perdiz y en su restaurante donde Paco nos deleitará con un sabroso arroz y conejo con caracoles, amen de otras viandas como las alcachofas confitadas en aceite de oliva virgen o el jabalí con crema de castañas. ¡Qué le vamos hacer, somos de voluntad débil! 

Mariano Vicente, 17 de marzo de 2026 

Enlace a Wikiloc:

domingo, 21 de septiembre de 2025

Puerto de la Ragua (La Calahorra)

 


El puerto de la ragua se encuentra a caballo de las provincias de Granada y Almería separando dos comarcas bien diferenciadas; al sur, el embrujo morisco de las Alpujarras y el cercano Cabo de Gata en pleno Mediterráneo. Por el otro lado, el altiplano granadino dominado por las sierras de Baza, Cazorla y Segura.

Durante años sirvió para el tránsito del ganado transtemitante desde los pastos de invierno de Dalías a los pastos de verano de la propia Ragua. Puerto duro, en especial por su cara sur, ´descrito por Pedro Antonio de Alarcón a finales del XIX:

…la Sierra, no es franqueable en todo el año, sino algunos pocos días del mes de Julio («entre la Virgen del Carmen y Santiago»), y eso con insufrible fatiga y peligros espantosos...

y continua:

…hay un Puerto, llamado de la Ragua (Rawa se escribía antes), al que conducen escabrosísimas sendas, y por donde es algo frecuente el paso en días muy apacibles, si bien nunca en el rigor del invierno; pero, así y todo, se han helado allí, en las cuatro Estaciones, innumerables caminantes, de resultas de los súbitos ventisqueros que se mueven en aquel horroroso tránsito…

La carretera A-337 ha sido testigo del paso de la Vuelta Ciclista a España en dos ocasiones, en 1988 en su 41.ª edición y en el 2009, en la 64.ª. La Ragua esta considerado uno de los tres puertos más duros de la provincia de Granada junto a los puertos de Haza del Lino (Polopos) y Cerrajón de Murtas y cercano a la exigencia de los puertos de categoría especial.

Nosotros lo haremos por su parte “fácil” desde La Calahorra, serán unos 14 kilómetros de constante subida con una pendiente media cercana al 7 % y un desnivel acumulado de 850 metros positivos. Podremos refrescarnos en el Pilar de las Yeguas, situada en el mismo puerto, hoy una fuente de dos caños con una pequeña tejavana que permite, en caso de necesidad, guarecerse del frío. Ya solo queda dejarnos caer hasta la Calahorra y recuperar las fuerzas.

Mariano Vicente, septiembre de 2025.

 


 

miércoles, 29 de enero de 2025

Míercoles:Conejo (I)

 
España, puede significar «tierra de conejos», según la hipótesis fenicia. En hebreo, lengua emparentada con el fenicio, la palabra spʰ(a) n podría significar «conejo», y el término fenicio *i-špʰanim literalmente significaría: ‘de damanes’, que fue como los fenicios denominaron al conejo. 

La carne del conejo, además de ser muy magra y sabrosa, resulta muy versátil, la utilizaremos para elaborar una de las recetas más tradicionales, humildes y sabrosas que se pueden hacer; conejo al ajillo. Solo se necesita profusión de ajos y buen aceite de oliva. La elaboración es sencilla, se sofríen los ajos y se apartan, sofreímos el conejo y cuando esté dorado lo juntamos con los ajos, añadimos vino blanco, algo de romero y tomillo, también podemos añadir un poco de vinagre y caldo. Dejamos que se evapore hasta que solo quede el aceite, el conejo y los ajos. Espero que os guste.  

Para justificar este ágape, queremos realizar una ruta que aproveche la margen izquierda del río Segura hasta Javalí Nuevo, para tomar a continuación la Vereda Real hasta alcanzar el canal del trasvase y a través de él llegar al puentecillo que da acceso a la pista que recorre la solana de la Sierra del Cura, por último, por la carretera que viene de Barqueros, llegar a Librilla y al restaurante El Pizo, local que por este nombre es poco conocido; mejor, El Lavadero. 

Pero uno propone y el grupo dispone ¡Se amotinaron! No quedo más remedio que hacer el recorrido de siempre, de Murcia a Aljucer y por los caminos de concentración parcelaria paralelos al Reguerón hasta Librilla. 

El conejo bueno estaba bueno, pero como no tenemos remedio, lo complementamos con unos huevos fritos.

 





viernes, 4 de octubre de 2024

Subida a la Pandera (Sierra Sur de Jaén)

 

 

¡El campo andaluz, peinado
por el sol canicular,
de loma en loma rayado
de olivar y de olivar!
Son las tierras
soleadas,
anchas lomas, lueñes sierras
de olivares recamadas.

Antonio Machado

 

La Pandera

Estamos en tierras de la Cordillera Subbética que comprende tanto la Cordobesa, como el Poniente Granadino o los Montes de Granada y sobre todo la Sierra Sur de Jaén donde nos encontramos. Territorio abrupto con moles importantes como la Sierra de la Pandera que se eleva hasta los 1870 metros sobre el nivel del mar. Santuario del ciclismo en la comarca, esta espectacular cumbre ha sido en numerosas ocasiones meta de la Vuelta Ciclista a España, ganando en 2003 nuestro paisano Alejandro Valverde. El corredor del Kelme-Costa Blanca volvió a imponer su punta de velocidad en un apretado final junto a Roberto Heras (US Postal), y el colombiano Félix Cárdenas (LaBarca-2). A falta de 4 kilómetros para meta el bejarano decidió atacar, pero a pocos metros de la línea de meta, Heras y Cardenas fueron cogidos por Valverde y Sevilla, que viniendo desde atrás encontraron el merecido premio al trabajo en equipo.

Cumbre ocupada por una base militar que mantenía cerrada la carretera y restringido el acceso. En los noventa la base se encontraba en desuso, pero una valla seguía impidiendo el paso. Desde el año 2009 la valla está abierta lo que nos permite “disfrutar” de la subida hasta la cumbre.

Saliendo del monumental pueblo de Alcalá la Real tendremos casi 50 kilómetros hasta alcanzar la Pandera. Pedalearemos entre ondulantes colinas pobladas de olivos hasta llegar a Freiles. Comienza una bonita subida donde el olivo es sustituido por coscoja y encina con porcentajes que fluctúan entre el 4 y el 9 por ciento hasta llegar a un primer collado. Bajada y subida al segundo collado y ahora sí, nos regala una larga y agradable bajada hasta Valdepeñas de Jaén. Aprovecho para un pequeño descanso y me preparo para lo que se me viene encima, más de 13 kilómetros y medio y 970 metros de desnivel hasta la Pandera.

Poco más de seis kilómetros nos dejan a los pies de la Pandera. Cruzamos la verja, el primer kilómetro será al 15%. Llegados a un disimulado collado, en una gran curva a izquierdas, se suaviza durante un par de kilómetros, pero es una argucia que nos oculta lo que nos espera. En frente las casi verticales laderas del Matarratas con rampas que van del 13 al 18 por ciento. Llegar al Cerrillo de la Caldera nos dará algo de descanso antes de enfrentarnos a una nueva rampa que nos deja en la cima. Estamos a 1815 metros de altura y ante nosotros se abre una amplia y soberbia panorámica de casi toda la provincia de Jaén; al sur, casi a nuestros pies, Valdepeñas de Jaén, al norte, la propia ciudad de Jaén y cerrando el horizonte por el sureste, la imponente mole de Sierra Nevada.

Desandamos lo andado y nos dejamos caer a Valdepeñas de Jaén. Reponemos fuerzas, como me gusta la agradable costumbre andaluza de las “tapitas” que hará que tomemos con buen ánimo la subida hasta el cruce donde debemos tomar una decisión; volver sobre nuestros pasos hacia Frailes o continuar con una bonita y merecida bajada hacia el nacimiento del río San Juan y Castillo de Locubín a los pies de la Sierra de la Morenica.

Como no podía ser menos, pasado el nacimiento, comenzamos una nueva subida hacia el pueblo que nos compensará con bonitas vistas de la campiña de Martos. Pasado el pueblo, accedemos a la carretera de Alcalá hasta superar el puerto del Castillo con 940 metros de altura. Una bajada y una nueva subida nos dejará en Alcalá.

Mariano Vicente, 4 de octubre de 2024.   

 Track en Wikiloc


lunes, 24 de junio de 2024

Río Segura, Torre de los Freiles, noria del Tío Rapao y regreso por la Vía Verde del Noroeste.

 

 

El carril bici de la margen izquierda del Segura será el hilo conductor que nos sacara de Murcia hasta la Contraparada, azud mayor en Segura del que parten las dos acequias principales, Aljufía, al norte, y Alquibla, al sur. Aunque de probable origen romano, su importancia se acrecentó en época de Abderramán II. A día de hoy sigue derivando sus aguas sin interrupción desde, al menos, el siglo IX. Tras gozar un rato de su contemplación, abandonamos el lugar buscando de nuevo la margen izquierda, el río Segura hasta encontrarnos con la carretera de la Ribera de Molina.

Pronto la dejamos atrás y a la altura de la Ribera nos incorporamos a la Vía Verde del Noroeste, que no abandonamos hasta el puente Rojo o de Alguazas que atraviesa el Segura, para continuar por su margen izquierdo, buscamos la vieja Torre de los Freiles, que no logramos encontrar. Lo que sí encontramos es la “Máquina” antigua noria transformada en “fábrica de luz” que daba servicio a las poblaciones de Lorquí y Ceutí. Hoy; solo un motor de riego.

 

 

Continuamos junto a la Acequia Mayor de Alguazas hasta enlazar con la mota derecha del Segura que seguimos hasta el puente de la carretera que une las poblaciones de Ceutí y Lorquí para dirigirnos a esta última población cruzando el Segura. Nos encontramos de frente con la vieja Noria del Marqués de Corbera, hoy fuera de servicio y restaurada como objeto ornamental, aunque funciona perfectamente. Cruzamos la carretera para dirigirnos a otra noria, la del Tío Rapao, situado en la acequia Mayor del Azarbón de la Cierva es un arte significativamente más grande que la anterior, pero que regaban el mismo número de tahúllas, unas trescientas, construida en acero y madera, contiene 112 cangilones y 156 paletas. Está declarada Monumento Histórico Nacional.

 


 

Es buena hora para almorzar y que mejor sitio que en el Merendero El Cordero, cerca de la noria y en servicio desde 1991, unos trozos de morro a la brasa y cerveza bien fría serán suficientes para reponer fuerzas y llegar a Murcia. Atravesamos Lorquí pasando por delante de fábrica de conservas artesanales Modesto, donde solo me detengo para comprobar que todo sigue igual; espárragos, tomate, pimientos, alcachofas, mermeladas y hasta atún, todo con muy buena pinta, ya volveré.  
La ruta aún nos dará otro punto de interés antes de finalizar, el museo etnográfico Carlos Soriano. En 1875, un tal Joaquín Portillo terrateniente del lugar, vendió al abogado Carlos Soriano unas tierras en El Llano de Molina con noria incluida situada sobre la acequia Subirana, y este creo una colonia agrícola poniendo en cultivo las tierras con olivo y morera -ya había subvenciones en aquella época-. Por ley estas colonias debían de disponer de viviendas, -hasta seis llego a tener-, para los colonos, escuelas para sus hijos, almacenes comunales y hasta una iglesia que se construye en 1892. El museo como tal surge en 1999 con la adquisición de los inmuebles por parte del ayuntamiento de Molina. Está compuesto por la propia ermita y la casa solariega del abogado. Es un edificio de dos plantas, la baja de servicios y la superior de dormitorios. Se conservan la cocina original, los tinajeros y el dormitorio y en las salas habilitadas para exposición hay trajes regionales, enseres y menaje de la época.

 


Tras recrearnos un buen rato en la contemplación de la bonita y coqueta noria que toma sus aguas de la acequia Subirana, junto al museo. Continuamos sobre el propio cauce de la acequia, (está entubada) hasta salir a la carretera y meternos de lleno en el espectacular soto de los Álamos donde los árboles se miran coquetos en las aguas del Segura formando un frondoso bosque de ribera. La Vía Verde nos llevará hasta la Universidad de Murcia y de allí bajaremos hasta el Molino del Amor y el Cuartel de Artillería en nuestro querido Barrio del Carmen, donde finalizaremos el recorrido.  

Mariano Vicente, junio 2024